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El principio de Peter

Una de las afirmaciones mas firmes, simpáticas y realistas que leí en mi vida fue El principio de Peter – Tratado sobre la incompetencia o porque las cosas van siempre MAL. Ya su nombre suena a cachondeo pero en el esconde una verdad que a nadie podría pasar desapercibida. El amigo Laurence J.Peter la describe así:

En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel máximo de incompetencia.

¿A qué no parece para tanto? Reflexionemos en un caso real (cada uno que lo identifique con su jefe menos mis empleados que lo pueden hacer con su anterior jefe).

1) Entras nuevo en una empresa: Eres el rey del mambo. Trabajas, sacas proyectos como un campeón y eres el más rentable de tus compañeros. Sobresaliente y… ¡ascendido!

2) Jefe de proyecto: Eres un líder nato. Los llevas siempre a s

er el grupo más productivo. Tira como el que más y tu opinión siempre es escuchada. Sobresaliente y… ¡ascendido!

3) Gerente: Eras un campeón, planificabas y desarrollabas fenomenal pero aquí hay temas económicos y comerciales también. Eres un asocial y no se te da bien. No vendes nada y le das miedo a los clientes. Ahí te quedas, no vuelves a ascender en tu vida. Una gran programador que hizo un gran jefe de proyecto pero se queda toda su vida como un gerente totalmente inútil. ¡Qué desperdicio de talento para toda la vida laboral!

 

¿Pasa en nuestra organización?

1) ¿Estamos de acuerdo?, me imagino que  si… ¿Conoces algún caso como este? me imagino que si… ¿Crees en El principio de Peter? Grita ¡Si! El trabajo siempre lo hacen los que aún no han llegado a su máximo nivel de incompetencia así que tu jefe seguro que lo tienes en mente. Ahora al paso dos:

2) Pensamiento doloroso: ¿Has llegado ya a tu máximo nivel de incompetencia? [Silencio, estás aterrado, confiesa]. Si hasta aquí estabas de acuerdo sabes perfectamente que llegarás a tu máximo nivel de incompetencia, la duda es si ya estás en él. Yo, personalmente, creo que si. Estoy encantado en él pero creo que he llegado 😛  Peter dice… la nata sube hasta que se corta.

 

¿Existen excepciones/soluciones?

Admítelo, estabas aterrado. El principio no admite fisuras y te estaba dando miedo dónde te situaba esto. Peter comenta cinco tipos de excepciones aparentes y rebate las cinco pseudoexcepciones. He leído el libro, fíate de mi palabra, no hay excepción. Sólo hay una solución, sería lógicamente productiva pero generaría el caos: Todos los empleados deberían descender un a grado inferior.

¿He llegado ya?

Buena pregunta. En nuestro foro interno todos sabemos si estamos aquí o no. Peter nos da unas pautas para la autoevaluación:

1) Autocompasión: Nadie me entiende, nadie me aprecia… un incomprendido mundial.

2) Rigor Cartis: Todo el día haciendo organigramas, mapas… escribir un blog… Todo organización de los demás, nada de producción.

3) Alternación compulsiva: Las opiniones van por donde soplan las velas. Cada día una opinión distinta sin criterio.

4) Síndrome del vaivén: Todo el día sopesando pros y contras y ninguna decisión. El tiempo lo decide por ellos.

5) Un caso clásico: Tomar las decisiones por un devenir irracional. Siempre la segunda opción porque sí.

6) Inercia carcajeante: Contar chistes en vez de ir al grano. Ya lo comenté en otro post, hay gente que da cursos de cosas que no tiene ni idea y al final les aplauden. Embaucadores del siglo XXI.

7) Estructurofilia: Grandes construcciones e instalaciones sin saber muy bien que se hará con ellas (el libro es de 1969 y los políticos estos años lo han clavado).

Si te sienten identificado con alguno de estos siete puntos… has llegado. A estas alturas del artículo yo ya tengo Autocompasión, Rigor Cartis (este blog), y según mis subordinados leve Alternación compulsiva.

¿Puede mi empresa evitarlo?

1) Hoy en día están de moda las organizaciones planas. Sin una jerarquía definida el Principio de Peter no tendría efecto (creo)

2) Cuando alguien sea bueno en su trabajo… incrementa su salario ligándolo a su productividad y no lo cambies de puesto SALVO que sea con la misma función (esta era una de las excepciones de Peter).

3) Cuando tengas que ascender a alguien. Asciende al que tenga las destrezas para ocupar ese nuevo puesto y esté dentro del grupo de los ineficientes en su actual puesto (para esto hay que tener valor, pero es totalmente racional).

 

Resumiendo:

Aunque este post es humorístico el Principio de Peter existe y está totalmente vigente. Las PYMEs deberíamos dar gracias a Dios por él. ¿Sabes dónde te coloca toda esta “Jerarcología” de las empresas grandes? Ahora sonríe, te coloca como mucho más competitivo, rápido y racional. El principio nos ayuda a los pequeños ¡A por las grandes! ¡PYMEs, somos más rápidos!

 


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